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El Sensilis Protector Solar Lotion Spray Kids SPF50 está especialmente formulado para la piel sensible de los niños. Proporciona protección solar muy alta frente a los rayos UVA y UVB, previniendo quemaduras solares y daños cutáneos a largo plazo. Su fórmula hipoalergénica está diseñada para minimizar el riesgo de reacciones en pieles delicadas, incluso en niños menores de 3 años.
La fórmula de Sensilis Kids SPF50 combina filtros físicos y químicos seguros para uso infantil:
Desde la óptica farmacéutica, el uso de un fotoprotector pediátrico de alta calidad como Sensilis Spray Kids SPF50 es fundamental para garantizar una protección eficaz y segura de la piel infantil. Los niños tienen una barrera cutánea más frágil y susceptible al daño solar, por lo que es clave ofrecer fórmulas específicas y testadas.
Sensilis cumple con los más altos estándares de calidad en fotoprotección dermatológica. Su fórmula hipoalergénica, resistente al agua y sin alcohol, permite una aplicación segura incluso en los más pequeños. Además, su formato en spray loción facilita la aplicación homogénea, haciendo que los padres puedan proteger mejor a sus hijos sin complicaciones.
Como farmacéuticos, recomendamos su uso regular y reforzado durante las exposiciones prolongadas al sol, combinando siempre con medidas físicas de protección. Este producto es ideal tanto para el uso diario en verano como en actividades al aire libre durante todo el año.
Es un fotoprotector corporal infantil en formato loción‑spray con muy alta protección SPF50+ frente a radiación UVA y UVB, pensado para aplicar y reaplicar el protector solar de forma rápida en niños a partir de 3 años.
Sensilis indica que es apto para niños a partir de 3 años. En menores de esa edad, consulta con pediatría y prioriza medidas físicas (ropa, sombra y gorro).
Sí. El fabricante lo recomienda para todo tipo de pieles, especialmente pieles con tendencia atópica, por su enfoque pediátrico y su efecto calmante.
SPF50+ se considera “muy alta protección”. Ayuda a reducir el riesgo de quemadura solar cuando se aplica en cantidad suficiente y se reaplica con frecuencia, combinándolo con sombra, ropa y gafas.
Sí, el producto declara protección frente a rayos UVA y UVB, clave para prevenir quemaduras (UVB) y daño acumulado (UVA).
El formato loción‑spray facilita una aplicación rápida y uniforme en zonas amplias del cuerpo, algo práctico con niños activos. Aun así, conviene extender con la mano para asegurar cobertura completa.
Sí. Sensilis describe la fórmula como de base acuosa y de rápida absorción, pensada para un acabado más ligero.
Se describe con acabado invisible y no graso, y está formulado para no quedarse pegado a la arena, lo que lo hace cómodo para playa y piscina.
Incorpora un tono violeta para ayudarte a ver dónde lo has aplicado y no dejar zonas sin cubrir; después se integra dejando un acabado invisible.
Además de la fotoprotección UVA/UVB, la marca destaca hidratación (hasta +30% en 28 horas) y un efecto calmante rápido (en torno a 5 segundos), orientado a piel infantil.
La marca destaca alantoína (calmante), vitamina E (antioxidante) y aloe vera (hidratante), como apoyo al confort de la piel infantil.
En fichas de algunos distribuidores se indica como “water resistant”. Aun así, revisa el envase para confirmarlo y reaplica siempre después del baño o de secarte con la toalla.
Aplícalo con antelación: el fabricante recomienda hacerlo unos 30 minutos antes de la exposición solar para que los filtros actúen correctamente.
Como norma general, reaplica cada 2 horas y siempre tras baño, sudoración intensa o secarte con la toalla, especialmente si el niño está al aire libre durante mucho tiempo.
Usa una cantidad generosa y uniforme: si aplicas poco, la protección real baja mucho. En el rostro, puedes usar la “regla de los dos dedos” (una línea en índice y otra en corazón) como referencia.
Sí, pero evita pulverizar directamente sobre la cara. Pulveriza primero en las manos y aplícalo suavemente, evitando contorno de ojos y labios.
Puede utilizarse en adultos que busquen una textura ligera y muy alta protección, aunque está formulado y testado pensando en piel infantil.
Sí. La marca indica que no se pega a la arena y tiene un acabado no graso, lo que ayuda a que el niño se sienta más cómodo en la playa.
Sí, es una buena opción por su aplicación rápida. Aun así, la clave es reaplicar con frecuencia (cada 2 horas y tras sudar o mojarse) y reforzar con gorra, camiseta y sombra.
Sensilis denomina “Ocean Respect” a fórmulas seleccionadas con criterios relacionados con solubilidad en agua, biodegradabilidad y tamaño de partícula, buscando un enfoque más respetuoso con el entorno marino.
Para una protección más fiable, aplícalo sobre piel seca y extiende bien. Si el niño está mojado, sécalo con toalla antes de aplicar y reaplica después del baño.
Ningún fotoprotector garantiza el 100%. Reduce el riesgo, pero debe combinarse con reaplicación, sombra, evitar horas centrales (12:00–16:00) y ropa con protección.
Como cualquier protector solar, si entra en los ojos puede escocer. Evita el contorno ocular, no pulverices en la cara y, si ocurre, aclara con abundante agua.
Agita, pulveriza por secciones y extiende con la mano hasta cubrir bien. Presta atención a orejas, nuca, empeines y parte posterior de rodillas, que suelen olvidarse.
Para reducir el riesgo, deja que se absorba antes de vestir y evita el contacto directo con tejidos delicados. Si aparece mancha, lava cuanto antes siguiendo las indicaciones del tejido.
Sí. La radiación UVA atraviesa nubes y se mantiene todo el año. En actividades al aire libre, especialmente en montaña o nieve, la fotoprotección sigue siendo recomendable.
Revisa el símbolo PAO del envase (tarro abierto con meses) y la fecha de caducidad. Guarda el producto cerrado, en lugar fresco y alejado del sol directo.
Evita dejarlo dentro del coche o al sol. Mantenerlo a temperatura moderada y con el tapón bien cerrado ayuda a conservar textura y eficacia.
Aunque está indicado para piel con tendencia atópica, en brote activo puede haber mayor sensibilidad. Haz una prueba en una zona pequeña y consulta con el dermatólogo/pediatra si hay irritación.
Depende de la talla del niño y de la cantidad aplicada. Como orientación, un uso corporal generoso puede consumir entre 20 y 30 ml por aplicación completa; por eso, en playa/piscina suele ser un envase para varios días con reaplicaciones.