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El Protector Solar Sensilis Gel Crema SPF50+ está formulado para ofrecer una protección solar alta y eficaz frente a los rayos UVA, UVB e infrarrojos. Su textura en gel-crema ultraligera lo hace ideal para pieles sensibles, reactivas o con intolerancia al sol, aportando confort, frescura e hidratación sin dejar residuos blancos ni sensación grasa.
Esta promoción incluye un práctico formato duplo de 250ml + 250ml, ideal para un uso frecuente durante todo el verano o para compartir en familia. Su fórmula fotoprotectora respeta el equilibrio cutáneo y es apta para todo tipo de pieles, incluso atópicas.
La fórmula de Sensilis Gel Crema SPF50+ incluye una combinación de filtros solares de amplio espectro junto a ingredientes calmantes y antioxidantes:
No contiene alcohol, parabenos ni fragancias artificiales, lo que la convierte en una opción segura para pieles con tendencia a alergias o intolerancia solar.
Desde la óptica profesional en parafarmacia, el fotoprotector solar Sensilis Gel Crema SPF50+ representa una de las mejores opciones para quienes buscan una protección solar completa, segura y cosméticamente agradable. Su fórmula combina la eficacia de filtros fotoestables con ingredientes dermatológicamente seguros, lo que garantiza una defensa eficaz incluso en exposiciones prolongadas.
Recomendamos especialmente este producto a personas con piel sensible, rosácea o piel reactiva que no toleran filtros convencionales. Además, su textura ultraligera lo hace apto para uso diario bajo maquillaje, sin generar brillos ni oclusión en los poros.
El formato duplo de 250 ml + 250 ml es también una excelente oportunidad de ahorro para familias, deportistas o quienes realizan actividades al aire libre. En definitiva, un producto eficaz, bien formulado y respaldado por la experiencia dermatológica.
Es un fotoprotector corporal (y también puede usarse en rostro) de muy alta protección SPF50+ que ayuda a proteger la piel frente a la radiación UVA y UVB. Su textura gel-crema busca hidratar como una crema y refrescar como un gel.
Incluye dos envases del mismo fotoprotector (habitualmente 250 ml cada uno, total 500 ml). La promoción suele ofrecer mejor precio por ml frente a comprar una sola unidad; confirma el contenido exacto en el etiquetado del pack.
La gel crema suele ser más fluida, se extiende con facilidad y deja una sensación más fresca. Es una buena opción si buscas una aplicación rápida y un acabado menos pesado, especialmente en el cuerpo.
Está pensado para todo tipo de pieles y fototipos. Si tu piel es muy reactiva o tienes intolerancias conocidas, revisa el INCI y haz una prueba en una zona pequeña antes de usarlo a diario.
En general, se presenta como adecuado para todo tipo de pieles, incluidas las sensibles. Aun así, si sueles reaccionar a perfumes o a filtros químicos, revisa ingredientes y prueba primero en una pequeña zona.
Sí, puede aplicarse en rostro y cuerpo. Evita el contacto directo con los ojos y, si tu piel facial es muy grasa o con tendencia acneica, valora un solar facial específico para ese tipo de piel.
Sí. El producto está formulado para ofrecer protección frente a radiación UVA y UVB, clave para ayudar a prevenir quemaduras y el fotoenvejecimiento.
SPF (FPS) se refiere principalmente a la protección frente a UVB (la radiación más asociada a la quemadura). El “50+” indica un nivel muy alto; aun así, la eficacia real depende de aplicar suficiente cantidad y reaplicar.
Aplícalo con antelación, idealmente 20–30 minutos antes de la exposición, para que el producto se distribuya bien y puedas cubrir todas las zonas sin prisas.
Para que el SPF se aproxime al de la etiqueta hay que aplicar cantidad generosa: como referencia, en un adulto se suele necesitar alrededor de 30 ml para todo el cuerpo expuesto (aprox. un “vaso de chupito”).
Reaplica al menos cada 2 horas y siempre después de bañarte, sudar intensamente o secarte con la toalla. Si la exposición es continua (playa, deporte), reaplicar con más frecuencia suele ser lo más prudente.
Se comercializa como fórmula resistente al agua. Aun así, tras un baño o si te secas con la toalla, conviene reaplicar para mantener una cobertura uniforme.
Sí, está pensado para exposición solar en exterior. Prioriza reaplicación tras el agua, evita las horas centrales y complementa con gorra, gafas y ropa cuando sea posible.
Muchos usuarios buscan solares que no molesten en los ojos, pero esto depende de cada persona y de la aplicación. Para minimizar riesgo: evita el contorno de ojos, no apliques en párpado móvil y lava las manos después.
Al ser un fotoprotector tipo gel crema con filtros orgánicos, suele quedar transparente al extenderlo bien. Si aparecen “parches”, normalmente es por falta de extensión o por aplicar poca cantidad de forma irregular.
La textura está diseñada para absorberse rápido y dejar una sensación cómoda. Si tu piel es muy grasa, aplica por capas finas, deja asentar y evita mezclarlo con aceites corporales antes de la exposición.
Algunas fichas de producto lo describen como no comedogénico. Si tienes tendencia a granitos en el cuerpo (espalda/pecho), prioriza una aplicación uniforme y retira bien el producto al final del día.
En algunas promociones y tiendas se indica como fórmula vegana e hipoalergénica. Si esto es un criterio clave para ti, confirma la declaración en la ficha oficial o en el envase del lote que compres.
En su fórmula aparecen humectantes y calmantes como glicerina y alantoína, y antioxidantes como vitamina E. También se mencionan extractos botánicos asociados a efecto calmante, además de filtros UVA/UVB.
Es una denominación de la marca para indicar una formulación pensada para ser más respetuosa con la piel y el entorno. Si el impacto ambiental es importante para ti, revisa las notas del fabricante y el etiquetado.
Sí, la fotoprotección puede ser útil todo el año, especialmente en zonas expuestas como brazos, escote o manos. En ciudad, la constancia suele marcar más la diferencia que usarlo solo en vacaciones.
Sí. Aplica primero tu hidratante (si la necesitas), deja que se absorba y después aplica el protector solar como último paso antes de la exposición.
Si necesitas ambos, lo habitual es aplicar primero el protector solar, esperar a que asiente y después el repelente. Reaplica el solar siguiendo la pauta habitual, especialmente si sudas o te mojas.
Sí, en general es recomendable proteger tatuajes y zonas con cicatriz del sol para evitar cambios de pigmentación. Aplica cantidad generosa y reaplica con frecuencia; en cicatrices recientes, consulta a tu profesional sanitario.
Orejas, nuca, dorso de las manos, empeines, parte posterior de las piernas, ingles e interior de rodillas son zonas que se pasan por alto con frecuencia. Revisa “de arriba abajo” antes de salir.
Puede serlo por su textura ligera, pero el sudor reduce la uniformidad de la película. En deporte, reaplica antes y después de actividad intensa y seca el sudor a toques (sin arrastrar) cuando sea posible.
Guárdalo en un lugar fresco y protegido del sol directo. No lo dejes horas en el coche o al sol. Evita usar productos que lleven abiertos desde la temporada anterior si han estado expuestos a calor.
En cabina, los líquidos suelen estar limitados a envases de máximo 100 ml. Al ser envases de 250 ml, lo normal es llevarlo en equipaje facturado o llevar un envase de viaje para el equipaje de mano.
La fotoprotección es especialmente importante en embarazo por la tendencia a manchas (melasma). Si tienes dudas por sensibilidad, alergias o piel muy reactiva, consulta con tu médico o farmacéutico y revisa el INCI.
Para niños, se recomienda usar fotoprotectores pediátricos y extremar la protección física (ropa, sombrero, sombra). En menores de 6 meses, lo prioritario es evitar sol directo; si lo vas a usar en un menor, consulta con tu pediatra.