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Sensilis Photocorrection AR SPF50 es una crema fotoprotectora facial formulada especialmente para pieles sensibles, con cuperosis o tendencia a la rosácea. Su combinación de filtros solares de amplio espectro protege frente a los rayos UVA, UVB e infrarrojos, mientras que sus ingredientes calmantes reducen las rojeces visibles y mejoran la tolerancia cutánea.
Actúa como una barrera antiinflamatoria y antioxidante, ayudando a reforzar la función barrera de la piel, prevenir el fotoenvejecimiento y minimizar el enrojecimiento facial crónico.
La fórmula de Sensilis Photocorrection AR SPF50 ha sido desarrollada para cuidar y proteger la piel sensible:
Además, está formulado sin alcohol, sin perfumes y sin parabenos, minimizando el riesgo de reacciones alérgicas.
Como farmacéuticos expertos en dermocosmética avanzada, consideramos Sensilis Photocorrection AR una excelente alternativa para pacientes con pieles reactivas, rojeces crónicas o diagnóstico de rosácea leve. Su fórmula combina activos dermatológicamente testados que no solo protegen de la radiación solar, sino que también actúan sobre los mecanismos inflamatorios que generan la cuperosis.
A diferencia de otros protectores solares convencionales, esta crema ofrece fotoprotección terapéutica, ayudando a mantener la piel calmada, hidratada y sin irritación. Gracias a su textura fluida de rápida absorción, es compatible con el maquillaje y otros tratamientos tópicos. Además, es bien tolerado incluso por pacientes con dermatitis seborreica facial.
Recomendamos su uso dentro de una rutina diaria de cuidado facial que incluya limpieza suave, hidratación y protección solar. Su uso constante puede contribuir significativamente a mejorar la calidad de vida dermatológica en pieles sensibles.
Es un fotoprotector facial de uso diario con protección muy alta SPF50+ pensado para pieles sensibles con rojeces. Ayuda a proteger frente a radiación UVA/UVB y luz azul y, además, está orientado a aportar confort y una acción anti-rojeces y reafirmante según las reivindicaciones de la marca.
Está especialmente orientado a piel sensible con tendencia a rosácea y/o cuperosis que busca un protector solar diario con sensación hidratante y calmante. Si tu piel es muy reactiva, introduce el producto poco a poco y prueba primero en una zona pequeña.
Sí, está diseñado para pieles con tendencia a rosácea/cuperosis y rojeces. Aun así, si estás en brote, sigues tratamiento médico o tu dermatólogo te ha pautado un fotoprotector específico, prioriza esa indicación y úsalo solo si te resulta bien tolerado.
Ofrece protección frente a UVA y UVB (SPF50+) y también está formulado para proteger frente a luz azul (HEV) según la marca. Recuerda que la fotoprotección es clave todo el año, incluso en ciudad y con cielo nublado.
SPF50+ es una categoría que indica protección muy alta y superior a SPF50. En la práctica, ambos son altos; la diferencia real dependerá de aplicar la cantidad correcta y reaplicar cuando toque.
Es un fluido facial (no es la versión “color” de la gama). En la mayoría de casos se integra bien, pero cualquier fotoprotector puede dejar velo si se aplica poca hidratación previa o si se usa una cantidad muy alta en una sola capa: extiéndelo por capas finas.
Suele describirse como fluido de rápida extensión, pensado para uso diario y para piel sensible. Si buscas un acabado más mate, deja que asiente 5–10 minutos antes de maquillar; si buscas más confort, aplica tu hidratante habitual debajo.
Puede funcionar, aunque está formulado pensando en piel sensible con rojeces (que a veces también es mixta). Si notas brillo, reduce capas de productos debajo, espera a que asiente y sella con polvos ligeros solo en la zona T.
En piel con tendencia acneica lo importante es la tolerancia y la textura. Aplica una capa fina, observa 1–2 semanas y, si te provoca granitos, valora un fotoprotector específico oil-free o no comedogénico recomendado por tu profesional.
Debe ser el último paso de la rutina de mañana, después de tu sérum/crema hidratante y antes del maquillaje. Así se forma la película de filtros de forma más uniforme.
Como guía práctica: una línea de producto en el dedo índice y otra en el dedo corazón para rostro y cuello. Reparte por zonas (frente, mejillas, nariz, barbilla y cuello) y extiende sin frotar en exceso.
Aplícalo idealmente 20–30 minutos antes de la exposición solar para que los filtros se asienten. Si vas con prisa, aplícalo igualmente, pero evita exposición directa intensa hasta que pasen unos minutos.
Si estás al aire libre, reaplica aproximadamente cada 2 horas y siempre tras sudar mucho, bañarte o secarte con toalla. En oficina/casa, reaplica si te expones a ventanales, haces desplazamientos al mediodía o pasas tiempo al sol.
Sí. Tras aplicarlo y dejarlo asentar, puedes maquillarte encima. Para evitar “pilling” (bolitas), usa capas finas, espera unos minutos y evita arrastrar con brocha húmeda al principio.
Puedes aplicarlo alrededor del contorno evitando la línea de agua. Si te lloran los ojos o te escuece, retíralo y utiliza un fotoprotector específico “eye safe” o stick mineral para esa zona.
Suspende su uso, aclara con agua tibia y aplica una crema calmante. Si la reacción persiste, consulta con un farmacéutico/dermatólogo. En piel muy reactiva, prueba primero en la mandíbula o detrás de la oreja 24–48 h.
Depende del procedimiento y de la fase de recuperación. Tras un tratamiento, tu dermatólogo suele recomendar fotoprotección muy alta y fórmulas específicas post-procedimiento. Si estás en fase de piel abierta o muy irritada, consulta antes de usar cualquier cosmético.
Sí, normalmente se combina sin problema: activos por la noche (retinol/ácidos) y SPF por la mañana. Si usas vitamina C por la mañana, aplica primero vitamina C, después hidratante (si la necesitas) y termina con el fotoprotector.
Según la marca, se observa una disminución de rojeces tras un mes de uso en test de eficacia. En la práctica, la mejora visible también depende de la rutina completa (limpieza suave, activos anti-rojeces y evitar desencadenantes).
La marca indica un efecto calmante rápido. En piel con rojeces, la sensación suele ser de confort, pero la percepción es individual: si tu piel reacciona a perfumes o ciertos filtros, puede no resultar adecuada.
Se posiciona como fotoprotector con acción pro-aging: además de proteger del fotoenvejecimiento, la marca reporta mejora de firmeza con el uso continuado. Recuerda que el mayor “anti-edad” es aplicar SPF a diario en cantidad suficiente.
La protección alta UVA/UVB ayuda a prevenir la aparición y el empeoramiento de manchas inducidas por el sol. Si tu objetivo principal son manchas, puedes valorar un fotoprotector específico para hiperpigmentación o con color (óxidos de hierro) según tu caso.
En general, la fotoprotección es especialmente importante en embarazo por la tendencia al melasma. Si prefieres minimizar ingredientes, consulta con tu médico y valora filtros minerales. Ante cualquier duda, revisa el INCI y el consejo profesional.
Puede contener fragancia (parfum) según listados INCI publicados por distribuidores/analizadores de ingredientes. Si eres muy sensible a perfumes, prueba tolerancia o elige una opción sin perfume.
Si vas a playa/piscina o haces deporte, conviene usar un fotoprotector claramente indicado como resistente al agua/sudor y reaplicar con más frecuencia. Para uso urbano, suele ser suficiente si reaplicas cuando procede.
Sí, pero lo ideal es reaplicar sin arrastrar. Opciones prácticas: reaplicar con esponja a toques, usar un stick SPF o polvos/bruma con SPF como refuerzo (sin sustituir una reaplicación completa si hay sol intenso).
Depende de la cantidad aplicada. Si usas la cantidad recomendada para rostro y cuello a diario, 40 ml suele durar aproximadamente 3–6 semanas. Si solo lo usas en rostro o aplicas menos, durará más (pero protegerá menos).
Guárdalo bien cerrado, lejos de calor y sol directo (por ejemplo, no en el salpicadero del coche). Si cambia de olor, color o textura, deséchalo.
Revísalo en el símbolo del tarro abierto del envase (PAO), que indica los meses de uso tras apertura. Es habitual ver 6M o 12M en solares, pero manda lo que indique tu unidad.
AR está orientado a piel sensible con rojeces/tendencia a rosácea y busca confort + acción anti-rojeces. Dentro de la gama hay alternativas enfocadas a otras necesidades (manchas, piel grasa/acneica, deshidratación), por lo que conviene elegir según tu prioridad principal.