Compacto, con espejo, y protección top. Es mi salvación para los días de oficina
Me protege bien y eso es lo que cuenta. ¡Para ir a la playa, perfecto!
Súper higiénico y no te pringas los dedos. ¡Totalmente recomendable, gente!
Me dolió soltar la pasta, pero es que no tiene nada que ver con los protectores de farmacia que he usado.
Lo que más odio del sol es la sensación pringosa. Este cushion es lo opuesto. Súper fresquito, como si te diera el aire
La textura es ultra ligera, se aplica en un momento y ¡no me irrita los ojos! Chapó.
Tengo la piel súper reactiva y casi todo me pica o me saca granitos. Con este cushion, nada de nada
Yo antes era de las que pasaba de reaplicar. Ahora, con el espejito y la esponjita, es que lo hago sin pensar.
Es súper suave, hidrata un montón y se absorbe al toque. ¡Dinero bien invertido!
Tengo la piel mixta tirando a grasa y este es el primer protector que no me convierte en una bombilla a las dos horas.
Mi madre (piel madura) me lo ha robado. Dice que le deja la piel jugosita, sin resecar, y que es comodísimo para reaplicar.
Qué maravilla de invento, en serio. Para retocarte el protector solar por la calle es la caña. Cero sensación grasa y no me estropea el maquillaje.
Qué suavidad. Parece una crema hidratante súper ligera. Me calma la piel después de un rato al sol y la siento elástica.