Si sois una pareja a la que le da corte hablar de estas cosas, es un buen primer paso. La mecánica es inocente, pero el resultado puede ser muy 'hot'
Lo compré para el aniversario y triunfé como la Coca-Cola. Nos lo pasamos pipa. El hecho de que sea en inglés nos hace reír y nos da pie a hacer el tonto. Lo llevamos hasta de viaje en la bolsita
Soy fan de la marca y estos dados no me han decepcionado. El tacto es agradable, el diseño discreto y, aunque sea en inglés, se entiende a la perfección con un vocabulario básico. Un must have en la mesita de noche.
Si sois de los que os cuesta un mundo innovar, esto os va a sacar del bache. Hay que echarle imaginación, pero el juego te lo pone fácil. Me encanta cómo se combinan las acciones con los lugares. Lo del idioma le da su gracia.
Un puntazo. Cuando no se nos ocurre qué hacer, tiramos los dados y a improvisar. Lo del inglés le da un aire 'guiri' que mola. La calidad del dado es top. Un 10, de verdad.
Sinceramente, pensé que sería una chorrada, pero le hemos sacado mucho partido. Al ser 'obligatorio' hacer lo que sale, te atreves con cosas que igual no harías por tu cuenta.
A veces, lo más simple es lo que mejor funciona. Dos dados, una acción, un lugar. ¡Fuego! Lo del idioma es lo de menos, si te pones cachondo, ya te apañas para saber qué hacer.
Producto con calidad. Los dados se sienten bien en la mano, no son de plástico malo. Lo que nos gusta es que la tirada es al azar y te obliga a hacer cosas que no harías de primeras. ¡El inglés nos ha servido hasta para practicar!
No es caro para lo que ofrece. Es un juego simple, pero que te asegura un rato de risas y pasión. El tamaño es perfecto para esconderlos. El inglés es facilito. Una compra acertada
Me encanta lo cuidado que está el packaging, la bolsita de satén es súper elegante. Los dados son duros, de buena calidad. Las risas están aseguradas. 100% recomendable, es un juego que no caduca.