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La Kobho Proteína Whey Vainilla 525g es un suplemento nutricional proteico formulado a base de proteína de suero de leche (whey), ideal para apoyar el desarrollo muscular, mejorar la recuperación post-entrenamiento y mantener una alimentación equilibrada en personas activas. Su contenido en aminoácidos esenciales y su fácil digestión la convierten en una excelente opción para deportistas y personas que buscan cuidar su masa muscular.
La fórmula de Kobho Whey Vainilla ha sido desarrollada para ofrecer un alto valor biológico y excelente perfil de aminoácidos. Cada dosis aporta:
Información nutricional por 100g:
Desde la perspectiva farmacéutica y nutricional, Kobho Whey Proteína Vainilla es un producto de excelente perfil para quienes buscan un aporte proteico de calidad dentro de una rutina saludable. Su combinación de proteína concentrada y aislada de suero garantiza una absorción rápida y eficaz, contribuyendo tanto a la reparación muscular como al rendimiento físico diario.
Al no contener azúcares añadidos ni exceso de grasas, es adecuado para dietas de control calórico, además de ofrecer un agradable sabor a vainilla, que facilita su consumo diario sin fatiga organoléptica. Su contenido en BCAAs naturales lo posiciona como un suplemento completo que va más allá del entrenamiento, ya que también apoya el sistema inmunológico y evita el desgaste muscular en situaciones de estrés físico o ayuno prolongado.
Es un suplemento alimenticio de proteína de suero de leche (whey) con sabor vainilla, pensado para complementar la ingesta diaria de proteínas cuando la dieta no llega a tus necesidades.
Principalmente para ayudarte a alcanzar tu objetivo de proteínas de forma cómoda. La proteína es un macronutriente clave para la recuperación tras el ejercicio y para mantener una alimentación equilibrada.
Adultos sanos que quieran aumentar su aporte proteico (deportistas, personas con poco apetito proteico, rutinas exigentes, etc.). Si tienes patologías o tomas medicación, consulta con un profesional sanitario.
Sigue la indicación del envase. Como guía general, mezcla una ración (normalmente 25–30 g) con 200–300 ml de agua o leche y agita en un shaker hasta que quede homogéneo.
Depende de tu rutina y de tu dieta. Muchas personas la toman después de entrenar por comodidad, pero lo más importante es el total de proteína del día y repartirla en varias comidas.
Sí. Es una opción práctica para añadir proteína en el desayuno (por ejemplo con avena o yogur) o como snack si necesitas aumentar tu ingesta diaria.
Con cualquiera. Con agua suele resultar más ligera; con leche es más cremosa y saciante; con bebidas vegetales cambia el sabor y la textura. Ajusta la cantidad de líquido según la densidad que prefieras.
Puedes añadir canela, cacao puro, café soluble, esencia de vainilla o fruta triturada (plátano, frutos rojos). También funciona muy bien en yogur natural o queso fresco batido.
Al provenir de la leche, puede contener lactosa en mayor o menor cantidad según el tipo de whey (concentrada/aislada). Confirma el contenido exacto en la etiqueta nutricional del producto.
Depende del nivel de lactosa y de tu tolerancia. Si eres sensible, suele tolerarse mejor una whey aislada (isolate). Revisa la etiqueta y, si dudas, empieza con media ración.
No. La whey es un derivado lácteo y no es adecuada para alergia a proteínas de la leche. Consulta alternativas vegetales (guisante, arroz, soja) si necesitas una opción sin lácteos.
No necesariamente, pero puede variar por fabricación o trazas. Si necesitas una opción sin gluten, comprueba que la etiqueta indique explícitamente “sin gluten” o ausencia de trazas.
El alérgeno principal es la leche. Algunas fórmulas pueden incluir soja (lecitina) u otros ingredientes; verifica siempre el listado de alérgenos en el envase.
No, porque la proteína whey procede del suero de leche. Para dieta vegana, busca proteínas 100% vegetales.
En general, la proteína de suero es un alimento/proteína, pero en embarazo y lactancia conviene priorizar fuentes alimentarias y consultar con tu médico o matrona antes de usar suplementos.
No es lo habitual. En menores, la suplementación debería valorarse caso por caso por un profesional sanitario o de nutrición.
Si existe enfermedad renal o hepática, la ingesta proteica debe individualizarse. No tomes suplementos de proteína sin indicación y seguimiento profesional.
A algunas personas les ocurre, sobre todo si hay sensibilidad a la lactosa o si se toma muy rápido. Prueba con menos cantidad, más agua, y tómala despacio; si persiste, valora una opción aislada.
La concentrada suele tener algo más de lactosa y grasa; la aislada normalmente aporta mayor porcentaje de proteína y menos lactosa; la hidrolizada está parcialmente “predigerida”. Para saber cuál es esta Kobho, revisa ingredientes y descripción del fabricante.
Depende de la formulación. La cantidad exacta (g de proteína por ración) está en la tabla nutricional del envase. Úsala para calcular tu ingesta diaria.
Varía según el porcentaje de proteína, carbohidratos, grasas y saborizantes. Consulta la tabla nutricional para las kcal por ración y por 100 g.
Muchas whey saborizadas emplean edulcorantes para reducir el azúcar. Revisa el listado de ingredientes para confirmar si incluye sucralosa, acesulfamo-K u otros, o si aporta azúcares añadidos.
La proteína de suero contiene aminoácidos esenciales de forma natural, incluidos BCAA. Los valores concretos dependen del producto; si el fabricante los declara, estarán en el etiquetado o ficha técnica.
Sí, es una combinación habitual. Puedes tomar creatina a diario y la whey cuando te encaje, pero respeta las recomendaciones de uso de cada producto e hidrátate adecuadamente.
En muchas dietas, una ingesta adecuada de proteína total ya aporta aminoácidos suficientes. Si dudas, prioriza cubrir proteína diaria con comida y/o whey antes de añadir suplementos extra.
No es un “quemagrasas”. Puede ayudarte a mantener una buena ingesta proteica durante un déficit calórico, lo que facilita la saciedad y el mantenimiento de masa muscular junto con entrenamiento y dieta.
Puede servir como apoyo puntual, pero no es lo ideal como sustituto habitual: una comida completa aporta fibra, micronutrientes y variedad. Si buscas un reemplazo, valora productos diseñados para ello y consulta a un profesional.
Depende de la ración. Como referencia, si usas 30 g/día, 525 g equivalen a unas 17 raciones; si usas 25 g/día, a unas 21 raciones (aprox.).
Guárdala bien cerrada, en lugar fresco y seco, lejos de calor y humedad. Evita introducir el cacito húmedo y respeta la fecha de caducidad indicada.
Batidos con fruta, avena proteica, pancakes, mug cake, yogur con proteína, helados caseros o mezclas con café. Ajusta el líquido para mantener buena textura y evita cocinar a temperaturas muy altas si buscas la mejor disolución.