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Este apósito líquido concentrado está indicado para:
Está especialmente recomendado para zonas de difícil cobertura con apósitos tradicionales, como articulaciones o pliegues.
El uso correcto de Hansaplast Second Skin Protección Líquida es esencial para garantizar su eficacia. Sigue esta guía de aplicación:
Se recomienda volver a aplicar el producto según sea necesario, especialmente tras lavados o exposición prolongada al agua.
Este producto aporta múltiples beneficios que lo convierten en un aliado del cuidado de la piel lesionada:
Hansaplast Second Skin está formulado con componentes seguros y eficaces:
No contiene colorantes ni perfumes añadidos, lo que lo hace apto para pieles sensibles.
Evita el uso de Hansaplast Second Skin en los siguientes casos:
En caso de duda, consulta con tu farmacéutico o profesional sanitario.
Desde el punto de vista profesional, Hansaplast Second Skin Apósito Líquido es una excelente solución para el cuidado de heridas menores. Su fórmula avanzada permite crear una protección eficaz sin limitar la movilidad del paciente, algo esencial en zonas como dedos o talones.
Este producto responde a las demandas de pacientes que buscan una alternativa al apósito tradicional, con mayor duración, resistencia al agua y discreción estética.
Su alta tolerancia dérmica y la facilidad de aplicación lo hacen adecuado incluso para personas mayores o con dificultades de manipulación. Sin embargo, debe utilizarse con criterio y en el marco de pequeñas lesiones cutáneas no complicadas.
Recomendado como parte del botiquín familiar, especialmente en hogares con niños o personas activas.
No es un producto para quemaduras, heridas profundas o mordeduras. Para estas situaciones, lo adecuado es una valoración médica y un tratamiento específico.
Puede utilizarse en heridas menores según el prospecto, pero en niños pequeños conviene que lo aplique un adulto y evitar su uso si existe riesgo de contacto con ojos o boca. Si la herida es relevante o el niño tiene dolor importante, consulta.
En general, para un uso tópico en heridas menores suele ser compatible, pero la recomendación correcta es revisar el prospecto y, si hay dudas o sensibilidad cutánea, consultarlo con tu médico o farmacéutico.
Si tienes piel muy reactiva o antecedentes de alergia a productos tópicos, revisa ingredientes/advertencias del envase y prueba primero en una zona pequeña de piel sana. Suspende el uso si aparece irritación.
Es posible notar una ligera sensación de escozor, especialmente en rozaduras recientes. Si el escozor es intenso o persistente, retira el producto (si es posible) y consulta.
No suele requerir retirada manual: la película va desapareciendo poco a poco con el tiempo. Evita rascar o arrancar la capa para no irritar la piel.
Depende de la zona (fricción), del lavado y del grosor de la capa. En general, permanece mientras la película esté íntegra y va desgastándose progresivamente.
Sí, si notas que la protección se ha deteriorado, puedes limpiar y secar la zona y aplicar una nueva capa fina. No acumules capas muy gruesas: funciona mejor una película uniforme.
Sí, es especialmente práctico cuando una tirita no se adapta bien o se despega con facilidad. Aplica poco producto y extiéndelo bien para evitar acumulaciones.
Puede utilizarse en pequeñas heridas superficiales y secas, pero con mucha precaución por la cercanía a ojos, labios y mucosas. Si está cerca de estas zonas, es preferible elegir otra opción y consultar en farmacia.
No se recomienda aplicarlo en mucosas ni en zonas donde pueda entrar en contacto con los ojos o el interior de la boca. Si ocurre un contacto accidental, sigue las indicaciones del envase y busca atención si hay molestias.
Lo ideal es aplicarlo sobre piel limpia y seca. Una vez la película esté formada, añadir cremas o maquillaje puede reducir la adherencia o acortar la duración, por lo que conviene evitarlo en la zona cubierta.
Sí, por su película flexible y resistente al agua suele ser útil cuando hay movimiento, sudor o exposición al exterior. Asegúrate de que la herida está limpia, seca y correctamente cubierta antes de la actividad.
El producto está diseñado para crear una barrera protectora que, a la vez, sea transpirable. Esto ayuda a proteger la herida frente a suciedad y agua sin sentir una capa rígida.
Está concebido para cubrir y proteger heridas menores ya existentes. Para prevención de rozaduras, normalmente se recomiendan productos específicos anti-fricción.
Si la herida es profunda, no deja de sangrar, es grande, está en la cara o cerca de ojos/mucosas, hay signos de infección, tienes fiebre, diabetes o problemas de cicatrización, o no mejora en pocos días.
Es un apósito hidrocoloide ultrafino y flexible, diseñado para proteger heridas pequeñas como cortes, abrasiones y arañazos, actuando como una “segunda piel”. Favorece una curación más rápida creando un ambiente húmedo y ofrece una adhesión extrafuerte, incluso con contacto con el agua.
Está pensado para heridas menores del día a día: pequeños cortes, rozaduras, abrasiones y arañazos. Protege la herida frente a la suciedad y ayuda a mantener un entorno óptimo para la curación.
El tamaño S incluye apósitos pequeños de 6 cm x 1,9 cm. Están especialmente pensados para cubrir y proteger heridas pequeñas, incluidos los dedos.
La presentación Tamaño S contiene 10 apósitos. Es una opción práctica para tener en el botiquín o para uso frecuente en pequeñas heridas.
El adhesivo hidrocoloide absorbe el exudado de la herida y crea condiciones húmedas que favorecen la curación. Puede formarse una “cápsula de curación” (burbuja blanca) en las primeras 24 horas, señal de que el proceso de cicatrización está en marcha.
Significa que es ultrafino, flexible y se adapta al movimiento, ofreciendo una barrera protectora discreta. Esto mejora la comodidad, especialmente en zonas de difícil aplicación como dedos y articulaciones.
Sí. El apósito incorpora una capa externa de poliuretano impermeable que permite ducharse, bañarse y mantenerse activo sin preocuparse de que se despegue fácilmente por el agua.
Está diseñado para llevarse durante varios días y mantenerse hasta que comience a desprenderse por sí solo. La duración exacta puede variar según la zona, el movimiento y el tipo de herida.
Normalmente no. Al ser hidrocoloide, se recomienda dejarlo puesto varios días y sustituirlo cuando empiece a despegarse o si se ensucia/daña, siguiendo siempre las instrucciones del envase.
Sí, el tamaño S está orientado a heridas pequeñas y dedos. Para usarlo en el dedo, retira primero el soporte de aplicación marcado en rojo y asegúrate de que no quede demasiado apretado ni restrinja la circulación.
1) Detén el sangrado, limpia la herida y seca bien la piel. 2) Retira la lámina blanca y coloca el apósito sin estirarlo. 3) Presiona firmemente para sellar los bordes. 4) Retira el soporte de aplicación marcado en rojo para maximizar la flexibilidad.
No se recomienda. Para garantizar una buena adherencia, la piel debe estar limpia y seca y es mejor no aplicar cremas ni pomadas antes de colocar el apósito.
Primero detén el sangrado con presión suave y limpia la herida cuidadosamente. Una vez controlado el sangrado, seca la zona y aplica el apósito sobre la herida limpia.
Sí, puede aparecer una burbuja blanca (“cápsula de curación”) en un plazo de 24 horas. Es parte del funcionamiento del hidrocoloide y suele indicar que se está creando el entorno húmedo de curación.
En general, el hidrocoloide está diseñado para proteger y absorber fluidos sin adherirse de forma agresiva al lecho de la herida. Si notas resistencia al retirarlo, sigue el método de retirada recomendado para evitar tirones.
Si cuesta retirarlo, no tires hacia arriba. Estíralo lentamente a lo largo de la piel (en paralelo), con movimientos suaves, para reducir la tensión y mejorar la comodidad.
No es lo ideal, porque al cortar puedes comprometer el sellado de los bordes y la impermeabilidad. Si necesitas otra forma o cobertura, conviene elegir un tamaño más adecuado a la zona.
No. Es de un solo uso: se recomienda utilizar un apósito nuevo en cada aplicación para mantener sus propiedades de protección y curación.
Sí, está indicado para abrasiones y rozaduras leves. Al ser flexible y actuar como una “segunda piel”, ayuda a proteger la zona y a reducir las molestias por fricción.
Sí. Al ser ultrafino y flexible, se adapta bien a zonas de movimiento. Aun así, en articulaciones muy exigentes puede durar menos por el roce, por lo que conviene vigilar los bordes.
No es lo recomendable. Si hay signos de infección (pus, aumento de dolor, calor, enrojecimiento extendido, mal olor o fiebre), es preferible consultar a un profesional sanitario antes de cubrir la herida con un apósito oclusivo.
Según las indicaciones del producto, las personas con diabetes o mala circulación deben consultar a un médico antes de usarlo. Esto es importante para asegurar un manejo adecuado de cualquier herida.
Puede usarse en heridas pequeñas siempre que la piel esté limpia y seca y se supervise la aplicación. En caso de piel muy sensible o dudas, conviene optar por productos pediátricos específicos o consultar al profesional sanitario.
Para quemaduras, especialmente si hay ampollas extensas o dolor intenso, es mejor pedir consejo sanitario. En general, estos apósitos están orientados a cortes y abrasiones; revisa el prospecto/etiquetado antes de usar en quemaduras.
No es un apósito postoperatorio específico. En heridas quirúrgicas, puntos o grapas, lo más adecuado es seguir la pauta del profesional sanitario y utilizar el material indicado para ese tipo de cura.
Porque el hidrocoloide funciona mejor manteniendo un ambiente húmedo estable durante varios días. Cambiarlo con demasiada frecuencia puede interrumpir ese entorno y reducir la eficacia del sellado.
Retíralo y vuelve a aplicarlo sin apretar, o elige otro tamaño/colocación. El apósito no debe restringir el flujo sanguíneo; si persiste la molestia, consulta con un profesional.
Es 100% impermeable gracias a su capa externa, por lo que está pensado para resistir el contacto con el agua. Tras el baño, comprueba que los bordes siguen bien sellados.
Lava o limpia la zona, elimina restos de suciedad y seca suavemente la piel a fondo. Evita aplicar cremas, aceites o pomadas antes de colocarlo para asegurar la máxima adhesión.
Un apósito convencional suele proteger y absorber con una gasa, pero se cambia más a menudo. El hidrocoloide crea un ambiente húmedo de curación, ofrece una adhesión fuerte y puede permanecer varios días, actuando como una “segunda piel”.
Es un apósito líquido que, al aplicarlo sobre una herida menor, superficial y seca, se seca rápidamente y forma una película invisible, ultrafina y flexible que actúa como una “segunda piel” para proteger la zona.
Está pensado para pequeñas heridas del día a día que sean superficiales y estén secas, como cortes pequeños, rasguños y rozaduras. Si la lesión es profunda, extensa o presenta signos de infección, conviene consultar a un profesional sanitario.
En lugar de una gasa adhesiva, crea una capa protectora transparente directamente sobre la piel. Puede resultar especialmente práctico en zonas difíciles de cubrir con tiritas y en áreas con movimiento.
1) Detén el sangrado si lo hubiera. 2) Limpia y seca bien la zona. 3) Aplica una cantidad suficiente y extiéndela con el aplicador formando una capa fina y uniforme que cubra la herida. 4) Deja secar; si es necesario, repite con una segunda capa.
Suele secarse en poco tiempo tras aplicarlo, ya que está diseñado para un secado rápido. Evita tocar la zona hasta que notes que la película ya se ha formado.
El formato “Concentrado 60 aplicaciones” está diseñado para rendir hasta 60 usos, dependiendo de la cantidad aplicada y del tamaño de la zona a cubrir.
La película protectora es resistente al agua, por lo que suele aguantar bien el lavado de manos y la ducha. Aun así, evita frotar de forma intensa la zona recién aplicada para no comprometer la capa.
Sí, al formar una capa ultrafina y flexible, está pensado para acompañar el movimiento y resultar cómodo en zonas donde una tirita puede despegarse con facilidad.
Puede ayudar a proteger rozaduras y abrasiones superficiales y secas creando una barrera frente a la suciedad y el agua. Si la rozadura es grande, muy dolorosa o exudativa, valora alternativas específicas o consulta en farmacia.
Si la ampolla está intacta, normalmente se recomiendan productos específicos para ampollas. Si está abierta, solo debería considerarse si se trata de una herida muy pequeña, superficial y seca, y siguiendo siempre el prospecto; ante duda, consulta a un profesional.
Puede ser una opción cuando la grieta es pequeña, superficial y la piel está seca, ya que crea una película protectora. Si la fisura es profunda, sangra, duele mucho o hay inflamación, conviene una valoración profesional.
No es lo ideal. Primero hay que detener el sangrado, limpiar y secar bien la zona; el producto funciona mejor sobre heridas superficiales y secas.
No está indicado para heridas húmedas/exudativas. En esos casos, suele ser preferible un apósito adecuado que gestione la humedad y proteja correctamente la lesión.
No. Si hay signos de infección (pus, calor, enrojecimiento creciente, dolor intenso o mal olor), se recomienda no auto-tratar y acudir a un profesional sanitario.