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Esta mascarilla capilar color negro de Corpore Sano está indicada para:
Para obtener los mejores resultados, sigue esta guía paso a paso de aplicación:
Se recomienda usar 1 vez por semana para mantener el color y la hidratación.
La composición de Corpore Sano Mascarilla Color Negro se basa en ingredientes naturales con acción pigmentante y protectora:
No se recomienda su uso en los siguientes casos:
Desde la perspectiva profesional, esta mascarilla capilar natural para cabello negro representa una alternativa saludable frente a los tintes tradicionales. Su combinación de pigmentos vegetales y agentes nutritivos proporciona una coloración temporal efectiva, al mismo tiempo que cuida y fortalece la fibra capilar.
Está especialmente indicada para quienes buscan un refuerzo del color negro sin comprometer la salud capilar, o como mantenimiento entre tintes. Es un producto adecuado para incluir dentro de una rutina de cuidado capilar respetuosa y sostenible.
Recomendación: combinar con champús y acondicionadores naturales que no arrastren el color para prolongar los efectos.
Es una mascarilla capilar con pigmentos de color negro diseñada para aportar tono y brillo al cabello, a la vez que ayuda a acondicionarlo y mejorar su aspecto.
Sirve para intensificar, matizar o mantener el tono negro entre coloraciones, aportando reflejo y uniformidad visual, y dejando el cabello más suave y manejable.
Normalmente actúa como coloración de depósito (semipermanente/temporal): el pigmento se adhiere a la fibra y se va perdiendo progresivamente con los lavados. No sustituye a un tinte permanente.
Funciona mejor en cabellos negros naturales o teñidos, y también en castaños muy oscuros si buscas oscurecer o intensificar reflejos. En cabellos claros puede oscurecer y dejar un resultado más marcado.
En general, una mascarilla pigmentante puede disimular canas y aportar tono, pero la cobertura total y uniforme no siempre está garantizada como con un tinte permanente, especialmente en cana resistente.
Puede ayudar a neutralizar reflejos cálidos en cabellos oscuros al depositar pigmento negro, dejando un acabado más profundo. El resultado depende de la base y del estado del cabello.
Depende de la porosidad, la frecuencia de lavado y el champú utilizado. Lo habitual es que el efecto disminuya de forma gradual a lo largo de varios lavados.
Aplica sobre el cabello limpio y húmedo, distribuye de medios a puntas (o en todo el cabello si buscas uniformidad), deja actuar el tiempo recomendado y aclara hasta que el agua salga clara.
Lo más habitual es aplicarla con el cabello húmedo, recién lavado y escurrido. Así se reparte mejor y el pigmento se asienta de forma más uniforme.
Suele bastar con unos minutos, aunque el tiempo exacto depende del resultado deseado y de las indicaciones del fabricante. A mayor tiempo, mayor intensidad de depósito.
Puedes usarla cuando notes pérdida de intensidad del tono o como mantenimiento semanal/quincenal. Si el color queda demasiado intenso, espacía aplicaciones.
Sí, suele utilizarse como mantenimiento entre tintes para prolongar el negro y el brillo, especialmente en medios y puntas donde el color se va antes.
Puede oscurecer y matizar las zonas más claras. Si quieres conservar contraste, aplícala solo donde quieras intensificar el tono o reduce el tiempo de exposición.
Al contener pigmentos oscuros puede manchar. Usa guantes, protege el contorno con una crema barrera y aclara y limpia superficies rápidamente tras el uso.
Sí, es recomendable. Los pigmentos negros pueden teñir las manos y las uñas, y los guantes facilitan una aplicación más limpia.
Depende del largo y densidad. Como guía: una nuez para pelo corto, 2–3 nueces para media melena y más para pelo largo o muy abundante, priorizando medios y puntas.
Al ser mascarilla, normalmente aporta acondicionamiento, pero el pigmento puede sentirse diferente según el cabello. Si notas sequedad, alterna con una mascarilla hidratante sin pigmento.
Sí, ese es uno de sus objetivos: mejorar el tacto y el brillo mientras deposita color, dejando el cabello más disciplinado y con mejor apariencia.
Suele ser apta si la fórmula no incluye ingredientes que evites en tu rutina. Lo ideal es revisar el INCI y, si sigues método curly estricto, comprobar siliconas no solubles o alcoholes secantes.
En muchos casos sí, pero conviene esperar el tiempo recomendado por tu tratamiento y hacer una prueba en un mechón, porque algunos tratamientos alteran la absorción del pigmento.
Si tienes sensibilidad o antecedentes de reacción, realiza una prueba de alergia 48 horas antes y evita aplicarla directamente en la raíz. Ante irritación, suspende el uso y consulta a un profesional.
Es recomendable, especialmente si eres propenso/a a alergias o irritaciones. Aplica una pequeña cantidad en una zona discreta y observa la reacción antes de usarla en todo el cabello.
En general, los productos capilares de aclarado suelen considerarse de bajo riesgo, pero no puedo sustituir el consejo sanitario. Si tienes dudas, consulta con tu médico o matrona y haz prueba previa.
Sí, mezclar con una mascarilla blanca/neutra puede reducir intensidad y facilitar un resultado más natural. Haz una prueba en un mechón para ajustar la proporción.
Un champú suave, sin sulfatos agresivos y específico para cabello teñido suele ayudar a mantener el pigmento. Además, lava con agua templada y reduce lavados si buscas máxima duración.
Puede revitalizar el tono aportando profundidad y brillo. Si el cabello está muy poroso, controla el tiempo de exposición para evitar sobrecarga de pigmento.
Distribuye por secciones, peina con un peine de púas anchas para repartir, respeta el tiempo y asegúrate de que el cabello esté uniformemente húmedo y escurrido antes de aplicar.
Lava con un champú de limpieza suave o antirresiduos de forma puntual, aplica mascarilla hidratante y realiza varios lavados espaciados. Evita frotar en exceso para no dañar la fibra.
La mascarilla de color suele priorizar el cuidado y el mantenimiento del tono en casa; el baño de color suele ser un servicio/fórmula de coloración semipermanente más específico y con mayor capacidad de depósito.
Guárdalo bien cerrado, en un lugar fresco y seco, lejos de la luz directa. Evita que entre agua en el envase para mantener su estabilidad y textura.