
Teléfono: 987 105 920 - 647 250 619

Bivos Gotas 8 ml es un complemento alimenticio en formato líquido desarrollado para favorecer el equilibrio de la microbiota intestinal de bebés y niños. Su fórmula contiene Lactobacillus rhamnosus GG, también conocido como LGG, una cepa probiótica ampliamente estudiada y utilizada en el ámbito de la salud digestiva infantil.
Está especialmente indicado para complementar la alimentación cuando la flora intestinal del bebé puede haberse alterado como consecuencia de una gastroenteritis, un episodio de diarrea, cambios en la dieta o la administración de determinados medicamentos, especialmente antibióticos. Gracias a su presentación en gotas, puede utilizarse desde el primer día de vida, siguiendo siempre la dosis recomendada y las indicaciones del pediatra o farmacéutico.
Los probióticos son microorganismos vivos que, administrados en cantidades adecuadas, contribuyen al mantenimiento de una microbiota equilibrada. En el caso de Bivos, la cepa Lactobacillus rhamnosus GG ayuda a complementar la recuperación de las bacterias beneficiosas que forman parte del ecosistema intestinal.
Bivos probiótico infantil no es un medicamento ni sustituye al tratamiento prescrito por el médico. En caso de diarrea infantil, debe prestarse especial atención a la hidratación y acudir al pediatra si aparecen fiebre elevada, sangre en las heces, vómitos persistentes, somnolencia, rechazo de líquidos o signos de deshidratación.
La dosis diaria recomendada de Bivos Gotas es de 9 gotas una vez al día. Esta cantidad no necesita ajustarse en función del peso del bebé, salvo que el pediatra indique una pauta diferente.
Antes de cada administración es fundamental agitar enérgicamente el frasco. Debido a que la fórmula contiene pocos excipientes, puede aparecer un pequeño precipitado en el fondo. Este depósito es una característica natural del producto y debe redisolverse agitando bien el envase.
Guía práctica de administración:
Cuando se utiliza durante un tratamiento con antibióticos, se recomienda dejar un intervalo mínimo de dos horas entre la toma del antibiótico y la administración de Bivos. Esta separación ayuda a evitar que el medicamento interfiera directamente con los microorganismos probióticos.
Un frasco de 8 ml proporciona aproximadamente 20 días de uso siguiendo la pauta de 9 gotas diarias. El fabricante aconseja utilizar un frasco completo por tratamiento, salvo que el profesional sanitario establezca otra duración.
El principal beneficio de Bivos Gotas con Lactobacillus GG es su capacidad para complementar el cuidado de la microbiota durante situaciones de desequilibrio digestivo. Su formato está pensado para facilitar la administración diaria incluso en recién nacidos y niños que todavía no pueden tomar cápsulas o sobres.
La cepa LGG cuenta con una larga trayectoria de utilización en productos destinados al bienestar gastrointestinal infantil. No obstante, los efectos pueden variar de una persona a otra y su uso debe integrarse en una alimentación adecuada, una correcta hidratación y, cuando sea necesario, seguimiento médico.
La composición de Bivos Gotas Frasco 8 ml es sencilla y está adaptada a la administración infantil:
La dosis diaria de 9 gotas equivale aproximadamente a 0,37 gramos de producto. UFC significa unidades formadoras de colonias y expresa la cantidad de microorganismos viables presentes en el complemento.
La presencia ocasional de sedimento no significa que el producto se encuentre en mal estado. Al no incorporar numerosos excipientes, los componentes pueden depositarse en el fondo durante el almacenamiento. Por ello, debe agitarse vigorosamente hasta obtener una suspensión homogénea antes de cada toma.
La composición puede actualizarse, por lo que se recomienda comprobar siempre el etiquetado del envase antes de administrarlo, especialmente en niños con antecedentes de alergias o intolerancias.
Bivos Gotas no debe administrarse a personas con hipersensibilidad conocida a cualquiera de sus ingredientes. Aunque los probióticos suelen presentar una buena tolerancia, deben utilizarse con especial prudencia en bebés prematuros, pacientes inmunodeprimidos, niños con enfermedades graves, portadores de catéter venoso central o menores que estén hospitalizados.
En estas circunstancias, la administración debe ser valorada previamente por el pediatra. También se aconseja consultar con un profesional sanitario cuando el niño presente una enfermedad crónica, siga varios tratamientos o tenga antecedentes médicos relevantes.
Las mujeres embarazadas, en periodo de lactancia o que crean estar embarazadas deben solicitar consejo médico o farmacéutico antes de utilizar cualquier complemento alimenticio, aunque el producto se encuentre orientado principalmente a la población infantil.
En caso de diarrea, debe garantizarse una rehidratación adecuada. Si el bebé tiene menos de tres meses, la diarrea es intensa, dura más de lo esperado o se acompaña de fiebre, vómitos continuos, decaimiento, sangre en las heces o disminución de la orina, es necesario solicitar valoración médica sin demora.
Desde el punto de vista farmacéutico, Bivos Gotas 8 ml es una opción práctica para aportar Lactobacillus rhamnosus GG a bebés y niños cuando se busca favorecer la recuperación del equilibrio intestinal. Destaca por su fórmula sencilla, su pauta de una sola administración diaria y la posibilidad de emplearlo desde el nacimiento.
Resulta especialmente cómodo durante tratamientos antibióticos, siempre que se respete la separación mínima de dos horas, y en periodos de alteración digestiva en los que el pediatra considere adecuado complementar la alimentación con un probiótico.
Para obtener una administración correcta, recomendamos agitar muy bien el envase, contar cuidadosamente las 9 gotas y evitar añadirlas a preparaciones calientes. En episodios de diarrea infantil, Bivos debe entenderse como una medida complementaria: la prioridad es mantener la hidratación, vigilar la evolución del menor y seguir las indicaciones del profesional sanitario.