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Bivos Sobres es un complemento alimenticio que combina un probiótico específico, Lactobacillus rhamnosus GG, con inulina.
La microbiota intestinal está constituida por numerosos microorganismos que forman parte del ecosistema digestivo. Factores como determinados tratamientos antibióticos, infecciones gastrointestinales, cambios en la alimentación o alteraciones del tránsito pueden modificar temporalmente esta comunidad microbiana.
La particularidad de Bivos reside en emplear una cepa identificada y estudiada específicamente. En probióticos no basta con conocer la especie bacteriana: los posibles efectos observados en los estudios científicos son, en buena medida, dependientes de la cepa y de la dosis empleada.
Según la formulación actual del fabricante, los ingredientes de Bivos Sobres son:
Cada minisobre proporciona aproximadamente 10.000 millones de unidades formadoras de colonias (10¹⁰ UFC) de Lactobacillus rhamnosus GG.
Este dato resulta especialmente relevante porque la evidencia científica disponible sobre probióticos es cepa y dosis dependiente. No todos los productos que contienen lactobacilos pueden considerarse equivalentes entre sí.
La inulina es un tipo de fibra fermentable que puede ser utilizada por determinadas bacterias intestinales. Por esta razón se utiliza frecuentemente como ingrediente prebiótico en formulaciones destinadas al cuidado de la microbiota.
La combinación de un microorganismo probiótico identificado y un sustrato fermentable permite abordar el cuidado del ecosistema intestinal desde dos perspectivas diferentes.
Para comprender para qué sirve Bivos hay que diferenciar entre el producto comercial y la evidencia disponible sobre su principal cepa, Lactobacillus rhamnosus GG.
LGG es una de las cepas probióticas más investigadas en humanos y, particularmente, en población pediátrica. Ha sido estudiada en contextos como la gastroenteritis aguda infantil y la diarrea asociada al uso de antibióticos.
Bivos está formulado como apoyo para el equilibrio de la microbiota intestinal. Los probióticos son microorganismos vivos que, administrados en cantidades adecuadas, pueden interactuar temporalmente con el ecosistema gastrointestinal.
Esto no significa que todos los probióticos produzcan los mismos resultados. La identificación de Lactobacillus rhamnosus GG es relevante precisamente porque permite relacionar la formulación con estudios realizados utilizando esa cepa concreta.
LGG se ha estudiado ampliamente como complemento en niños con gastroenteritis aguda. Diversos metaanálisis han encontrado una reducción moderada de la duración de la diarrea, aunque los resultados entre estudios no son completamente homogéneos.
Una revisión sistemática publicada en 2019, que incluyó 18 ensayos clínicos y más de 4.000 participantes, observó una reducción media de aproximadamente 0,85 días en la duración de la diarrea. Los propios autores señalaron, sin embargo, una heterogeneidad importante entre estudios.
Por ello, las recomendaciones científicas actuales son prudentes. ESPGHAN señala que los profesionales sanitarios pueden considerar L. rhamnosus GG ≥10¹⁰ UFC/día durante 5-7 días como complemento en gastroenteritis aguda infantil, pero clasifica la recomendación como débil debido a la certeza limitada de la evidencia.
Importante: ante una gastroenteritis infantil, el probiótico no sustituye las soluciones de rehidratación oral ni la valoración pediátrica cuando esté indicada. La prevención de la deshidratación constituye una prioridad.
Los antibióticos pueden alterar temporalmente la microbiota intestinal y provocar diarrea asociada a antibióticos en algunos niños.
En este contexto, Lactobacillus rhamnosus GG es una de las cepas con evidencia clínica específica. Un metaanálisis de ensayos controlados encontró una disminución del riesgo de diarrea asociada a antibióticos, especialmente en población pediátrica.
La ESPGHAN incluye Lactobacillus rhamnosus GG, junto con determinadas preparaciones de Saccharomyces boulardii, entre las opciones con evidencia para la prevención de diarrea asociada a antibióticos en niños cuando el profesional sanitario considera indicado utilizar un probiótico.
Es frecuente encontrar búsquedas como "Bivos para aumentar las defensas". Sin embargo, desde un punto de vista riguroso no debe presentarse Bivos como un tratamiento destinado a aumentar las defensas o prevenir infecciones.
Su principal interés se encuentra en el contexto del cuidado de la microbiota intestinal y la salud digestiva, y la evidencia debe atribuirse específicamente a la cepa LGG y a las condiciones concretas estudiadas.
La pauta actual indicada por el fabricante es sencilla:
Sí. El contenido del minisobre puede mezclarse con alimentos como yogur, puré o papilla, siempre que no estén calientes.
Sí. Puede disolverse en aproximadamente 50 ml de agua, zumo u otro líquido frío o templado.
No es recomendable. Las temperaturas elevadas pueden afectar a la viabilidad de los microorganismos probióticos. Por ello deben utilizarse alimentos o líquidos fríos o templados.
Cuando se utiliza junto con determinados antibióticos se suele recomendar separar aproximadamente 2 horas ambas administraciones.
En tratamientos farmacológicos, el pediatra o farmacéutico debe indicar la pauta más apropiada según el medicamento empleado.
Uno de los errores más importantes consiste en mezclar el probiótico con leche, agua, papilla o alimentos calientes. El calor puede comprometer la viabilidad de las bacterias.
Mejor opción: utilizar líquidos o alimentos fríos o templados.
Tomar una cantidad superior no implica necesariamente un mayor beneficio. La pauta actual del fabricante es de un máximo de 1 minisobre al día.
Además, el consumo excesivo puede ocasionar efecto laxante o molestias intestinales, especialmente debido a ingredientes como el manitol y la fibra.
No todas las especies ni todas las cepas tienen la misma evidencia. En Bivos, el dato más importante es que contiene específicamente Lactobacillus rhamnosus GG.
Por ello, al comparar probióticos conviene valorar:
En un niño con diarrea, Bivos no sustituye a las soluciones de rehidratación oral. El tratamiento de una gastroenteritis debe priorizar una hidratación adecuada y seguir las recomendaciones del pediatra.
La presentación Bivos Sobres está diseñada para niños a partir de 3 años. Para bebés y niños más pequeños existe Bivos Gotas, cuya formulación y modo de administración son diferentes.
Cuando el niño está siguiendo un tratamiento antibiótico, conviene respetar la separación indicada entre medicamento y probiótico. El fabricante recomienda habitualmente dejar al menos dos horas.
Bivos es un complemento alimenticio. No debe utilizarse como sustituto de una alimentación variada y equilibrada ni de hábitos de vida saludables.
| Producto | Tipo de probiótico | Cantidad aproximada | Otros componentes | Formato | Perfil diferencial |
|---|---|---|---|---|---|
| Bivos 10 Sobres | Lactobacillus rhamnosus GG | 1 × 1010 UFC por minisobre | Inulina | 10 minisobres | Cepa única LGG con amplia investigación pediátrica |
| Bivos Gotas | Lactobacillus rhamnosus GG | LGG en suspensión oleosa | Aceite de girasol | Gotas | Formato adaptado a bebés y lactantes |
| Lactoflora Protector Intestinal Infantil | Mezcla de Lactobacillus/Lacticaseibacillus y Bifidobacterium | Mezcla multicepa | Prebióticos, vitaminas B y jengibre | Frascos monodosis | Fórmula multicomponente y multicepa |
| Probióticos con Saccharomyces boulardii | Saccharomyces boulardii | Depende del producto | Variable | Cápsulas o sobres | Levadura probiótica con evidencia específica en determinados contextos digestivos |
La comparación se realiza atendiendo principalmente a composición y tipo de microorganismo. Las distintas cepas probióticas no son intercambiables y la elección debe realizarse según edad, situación clínica, formulación y consejo sanitario.
La principal ventaja conceptual de Bivos 10 Sobres no consiste simplemente en contener "probióticos", sino en indicar de forma específica:
Esta información facilita relacionar el producto con la bibliografía científica disponible sobre LGG y permite una elección más racional que basarse únicamente en el número total de cepas de un probiótico.
Bivos puede ser una opción a valorar para familias que buscan un probiótico infantil con Lactobacillus rhamnosus GG, especialmente cuando se prioriza:
En niños inmunodeprimidos, gravemente enfermos, portadores de catéter venoso central o con enfermedades importantes, debe consultarse con el pediatra antes de administrar cualquier probiótico.
Un complemento probiótico no debe retrasar una valoración médica. Se recomienda consultar al pediatra, especialmente, si aparece:
Desde el punto de vista farmacéutico, Bivos 10 Sobres presenta una formulación sencilla y bien definida. Su punto de mayor interés es la presencia de Lactobacillus rhamnosus GG a una dosis de 10¹⁰ UFC, en lugar de limitarse a indicar una mezcla genérica de lactobacilos.
En probióticos, disponer de la identificación de la cepa es especialmente importante porque la evidencia científica no puede extrapolarse automáticamente de una cepa a otra.
LGG cuenta con numerosos estudios pediátricos, especialmente relacionados con gastroenteritis aguda y prevención de diarrea asociada a antibióticos. No obstante, los resultados científicos no son uniformes: existen ensayos con resultados positivos y también ensayos de gran tamaño que no encontraron diferencias frente a placebo.
Por ello, la interpretación más rigurosa es considerar Bivos un complemento para el cuidado de la microbiota intestinal, evitando presentarlo como un tratamiento capaz de curar por sí mismo la diarrea o una gastroenteritis.
La evidencia que se muestra a continuación corresponde principalmente a estudios realizados con la cepa Lactobacillus/Lacticaseibacillus rhamnosus GG (LGG). No implica que Bivos sea un medicamento ni que los resultados de cada estudio puedan garantizarse en cada niño.
Bivos es un complemento alimenticio y no debe utilizarse como sustituto de una dieta variada y equilibrada ni de un estilo de vida saludable. La información contenida en esta página tiene carácter informativo y no sustituye la valoración, diagnóstico o tratamiento de un médico, pediatra o farmacéutico. Ante diarrea persistente, signos de deshidratación, fiebre elevada, sangre en las heces o empeoramiento del estado general del niño, debe solicitarse atención sanitaria.