Huele a gloria bendita. Además, no te deja sensación grasa y eso para mí es lo más importante. La uso siempre después de lavar los platos.
La uso después de cada ducha y las manos me quedan como nuevas. El olor me flipa, es súper elegante.
Soy muy maniática con las cremas de manos y esta cumple con todo: buen olor, hidratación y nada de grasa. ¡De 10!
La fragancia es una pasada, y encima hidrata de maravilla. Me gusta que sea ligera pero eficaz. Totalmente recomendada.
No es la típica crema pesada. Es muy ligera, pero hace su trabajo. Además, el diseño del tubo es muy bonito
Un acierto total. Ideal para el frío porque protege las manos sin dejar sensación pesada. Y el olor, de lo mejorcito.
Soy camarera y mis manos sufren un montón. Desde que uso esta crema, las tengo mucho mejor. Además, dura un montón.
Para mí, la mejor crema de manos que he probado. Ideal para el invierno cuando se me resecan tanto las manos. Muy recomendable
Una crema de manos con clase. El olor es muy fresco, como a limpio, y deja la piel súper hidratada. Repetiré seguro.
Un básico en mi mesilla de noche. Siempre me pongo un poquito antes de dormir y me levanto con las manos perfectas.
No sé qué tiene esta crema, pero engancha. Es como un mimo para las manos. La uso todos los días y se nota la diferencia.
¡Qué pasada de crema! Llevo años usándola y no la cambio por nada. Siempre me dicen que tengo las manos muy suaves.
La probé por recomendación y ahora no me falta en casa. Es ligera pero hidrata muchísimo. Además, cunde un montón.
Me la regaló una amiga y desde entonces no uso otra. El tamaño es perfecto y el olor me recuerda a mi abuela, me encanta.
Siempre tengo un tubo en el bolso. Es práctica, hidrata y el olor es una maravilla. Ya no me quedan excusas para no cuidarme
Desde que la probé, no quiero otra. Es como si te pusieras un perfume en las manos, pero sin dejar de ser crema. Me encanta.
Perfecta para quienes tenemos las manos secas todo el año. Además, el tamaño es muy cómodo para llevar a cualquier sitio.